menu
Descubrir

10 razones por las que vivir en el extranjero te cambiará la vida

Cristina Bragana

This post is also available in: Inglés Alemán Francés

“No hay nada como el hogar”, dice un viejo refrán. ¿Pero es cierto? El hecho es que no importa dónde estén tus raíces, pues ir al extranjero e intentar construir una vida en otro lugar, incluso si sólo es temporal, es un desafío emocionante. Algunos incluso tienen una revelación sobre qué hacer después con sus vidas. Si te preguntas por qué vivir en el extranjero cambiará tu vida, aquí tienes diez razones:

1. Te ayuda a ser más independiente

El cambio del instituto a la universidad es ya un gran paso en la vida de todos. De repente has pasado de ser esa persona cuyos padres todavía manejan sus asuntos al estudiante responsable que es capaz de avanzar en sus estudios, escoger sus asignaturas, inscribirse en proyectos y de tener conversaciones con profesores cara a cara.

Pero incluso ante esos nuevos desafíos otros aspectos de la vida permanecen igual. Mamá y papá todavía te envían la comida que te gusta, te lavan la ropa y hasta tal vez se encarguen todavía de gran parte de tus tareas administrativas. Si tienes una gran familia, puedes incluso agregar a esa ecuación a abuelos, tías, tíos o hermanos mayores.

Pero en el extranjero estarás sin ayuda, confiando únicamente en tus propias habilidades e inteligencia para instalarte en tu nuevo hogar. Tendrás que preocuparte de tus propios trámites, prepararte la comida, lavar tu ropa y planificar tu horario semanal para poder pasar el rato con tus nuevos amigos, además de asistir a clase para conseguir créditos ECTS. Esa súbita emoción de sentirse como un auténtico adulto es algo que desearás para el resto de tu vida. Muchos estudiantes internacionales han regresado a casa siendo más maduros de lo que se marcharon.

2. Ganas habilidades administrativas a través de los trámites

Mudarse al extranjero por un tiempo te enfrenta a un conjunto de nuevos retos burocráticos. Tienes que buscar alojamiento, firmar un acuerdo de aprendizaje a distancia, registrarte con la autoridades municipales,  conseguir un billete de transporte público, quizás abrir una cuenta bancaria, ir a reuniones de preparación con tu universidad de acogida… La lista es interminable.

Aprender a ocuparte de tus propios asuntos administrativos es un gran paso en la vida de cualquier persona. Tienes que averiguar qué institución es competente en qué tareas, dónde conseguir los documentos y firmas necesarios y cómo comunicarte cuando surgen contratiempos (y con el papeleo siempre sucede). La gratificante sensación que obtendrás una vez que te hayas registrado en una ciudad nueva y el hecho de obtener un sello de aprobación en los documentos de tu universidad te enseñará que con paciencia y conocimiento cualquier montón de papeleo puede superarse.

3. Ganas nuevas perspectivas mediante los estudios

Puede que al principio asistir a clase en una universidad extranjera no suene como la forma ideal de ampliar tus horizontes, pero estás apunto de experimentar un sistema educativo diferente con diversos requisitos y probablemente también diferentes enfoques en tus asignaturas.

Tal vez aprendas sobre temas de los que nunca podrías haber oído hablar en tu universidad de origen y que te proporcionarán nuevas ideas y corrientes de pensamiento. También puedes obtener información importante sobre lo que se puede mejorar en tu universidad. Dependiendo del país, algunas universidades podrían demandar más proyectos y trabajos a cambio de créditos ECTS, lo que pondrá en marcha tu determinación y te llevará a intensificar tus estudios a un nivel superior.

4. Haces nuevas amistades internacionales

Esta es una regla de oro. Cuando vas al extranjero estás obligado a hacer nuevos amigos. Generalmente, estas personas vendrán de todos los rincones del mundo y en pocas semanas te sentirás como si las conocieses desde siempre. Por supuesto que siempre puedes encontrar nuevos amigos extranjeros de regreso a tu hogar, pero estar en el extranjero y llevar un estilo de vida internacional marca una gran diferencia. Para muchos estudiantes internacionales podría incluso ser la primera vez que se relacionan con un grupo de personas que proceden de un lugar diferente al de ellos mismos.

Una vez que regreses a casa, la sensación de que has conocido a gente de todo el mundo y de que tenéis mucho en común a pesar de haber sido criados de forma diferente no se desvanecerá. Puede que empieces a buscar residentes extranjeros en tu ciudad porque, quizá, sientas que tener sólo amigos de tu misma nacionalidad en tu círculo ya no es suficiente.

5. Tiene un impacto cultural en tu visión del mundo

Vivir en el extranjero te pone fuera de tu zona de confort y te lanza a un nuevo ambiente, donde las cosas funcionan de forma un poco diferente a lo que te has acostumbrado en casa. Quizá lo más importante sea que puede poner a prueba tus puntos de vista sobre cómo percibes el mundo que te rodea. Mientras creces, exploras tu entorno en una visión orientada a las perspectivas y deseos de tu país. Estás acostumbrado a ciertos servicios públicos, a cierto nivel de vida, a ciertos alimentos y productos y, por supuesto, a derechos y opiniones políticas específicos.

Ir al extranjero, incluso aunque vayas cerca, puede revolucionar estos hábitos y volverlos del revés. A parte de darte cuenta de que no todo funciona de la misma manera que en casa y tener que adaptarte a ello, también te abre la mente al entender que el mundo es mucho más grande que tu propio país. Te adaptarás a actitudes, hábitos, gustos e incluso puntos de vista políticos que ni siquiera sabías ni que pudiesen existir. La gente que hace las cosas de forma diferente ya no será extraña ni ajena a ti, se convertirá en algo normal.

6. Te enseña que la vida no es sólo de estudiar

La vida de estudiante te da muchas libertades: libertad para elegir tus asignaturas u organizar tu tiempo libre, pero una vez que vayas al extranjero y pases todo tu tiempo con tus amigos descubriendo nuevas y divertidas actividades o viajando puede que notes que en el pasado te habías centrado demasiado en tu expediente académico.  Vivir en el extranjero despierta el deseo de hacer del mundo tu hogar, de ver lugares y de conocer a tanta gente como sea posible.

En resumen, te da las herramientas y la motivación necesarios para aumentar tu experiencia en la vida y no sólo para preocuparte de tus objetivos académicos. Más adelante, a lo largo de la vida, te darás cuenta de que a menudo las experiencias vividas fuera del aula son tan importantes como los logros académicos cuando se solicitan puestos de trabajo.

7. Te proporciona las mejores historias sobre tu época de estudiante

Si en el futuro miras atrás a tus veinte recordarás algunas de las experiencias más alocadas que viviste a esa edad. Nunca volverás a ser tan libre e irresponsable, así que te debes a ti mismo el aprovecharlo al máximo.

Vivir en el extranjero como estudiante alimenta esta motivación. Probarás platos de los que nunca habías oído hablar, viajarás a los lugares más remotos que puedas hallar en un mapa o acudirás a algunas de las fiestas más locas a las que hayas ido jamás. Básicamente, todo lo que haces puede tener un impacto duradero. Esta es la razón por la cual a la gente le sigue encantando hablar de su experiencia Erasmus años después. Es durante ese momento que vivirás una gran cantidad de experiencias nuevas en tu vida.

8. Es bueno para tu currículum cuando te lanzas a la vida laboral

Cuando solicitas un puesto de trabajo hay múltiples factores que dan a tu currículum una impresión favorable: un estilo claro, los estudios, las actividades extracurriculares, las habilidades especiales, así como la experiencia laboral previa. El nivel para conseguir empleo sube constantemente y se te demanda tener una amplia gama de experiencias en diversas áreas de la vida para ser tenido en cuenta. Haber vivido, estudiado o trabajado en el extranjero se ha convertido en algo básico que se espera de ti.

Haber vivido en el extranjero muestra que eres capaz de adaptarte a un nuevo ambiente, que eres capaz de vivir y trabajar en un entorno extraño y que tienes la mentalidad abierta para cambiar de lugar. Estos son activos muy valiosos que no hace falta subrayar durante la entrevista porque el entrevistador los deducirá directamente de tu currículum antes incluso de conocerte.

9. Te hace querer estudiar en el extranjero de nuevo

Una vez que has estudiado en el extranjero, estás enganchado. Puede que incluso empieces a buscar inmediatamente el siguiente lugar. Hacer un máster, un doctorado o unas prácticas en otro país no parece ser tan terrorífico como antes, sino más bien una promesa de aventuras, diversión y nuevas posibilidades.

Además de a nivel personal, algunos programas de estudio en otros países pueden incluso tener más nivel y un reconocimiento internacional mayor. Por lo tanto, le estarías haciendo un favor a tu currículum y a tu expediente académico.

10. Te hace más abierto a vivir en el extranjero

¿Por qué solamente estudiar en el extranjero? ¿Por qué no mudarse a algún lugar por un tiempo? Vivir en el extranjero te prepara para la tarea desalentadora de dejar tu cómoda vida en casa y trasladarte a un nuevo país, a una nueva ciudad y a una nueva vida. El mundo de hoy está marcado por la globalización, las ciudades están llenas de gente de todos los confines del mundo que trabaja para compañías internacionales, por lo que saber idiomas extranjeros es un activo muy valioso en cualquier trabajo. El mercado único europeo también te da la libertad de moverte dentro de la UE y de trabajar donde quieras sin condiciones preexistentes.

Al final, puedes hacer de un nuevo país tu hogar permanente, verlo como un punto de partida para desarrollar tu trabajo alrededor del mundo o mantenerlo como un recuerdo cuando regreses a tu país de origen. Sin embargo, pasar un largo período de tiempo en el extranjero y no solo unos pocos meses estudiando expande claramente tu capacidad de adaptación en la vida.

Por supuesto que hay un millón de razones más para dar el paso y mudarse al extranjero y que van mucho más allá de obtener beneficios como estudiante. No hay nada como el hogar pero, ¿cómo lo sabes si no vives esta experiencia en primera persona?


Gracias por leer este artículo.

¿Has estudiado en el extranjero? ¿Qué crees que es lo más enriquecedor de esta experiencia?

Recuerda que si necesitas alojamiento para estudiantes, en Uniplaces encontrarás una amplia variedad.

This post is also available in: Inglés Alemán Francés

Thanks for reading this post

Reset Filters