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9 comidas de estudiante que no echarás de menos

9 comidas de estudiante que no echarás de menos

Los estudiantes universitarios tienen unas costumbres culinarias de lo más particulares. Comen comida de lata y tienen la habilidad de combinar productos que no pegan entre sí, todo ello con la ayuda de su más poderoso aliado: el microondas.
¿Eres uno de ellos? Pregúntate cuándo fue la última vez que comiste algo casero. Si te cuesta mucho acordarte, es porque, probablemente, seas universitario. Si es así, echa un vistazo a algunas comidas estudiante que no echarás de menos cuando termine el curso o acabes la carrera.

1. Sándwiches tostados de queso

Todo un clásico que nunca pasa de moda. El pan tostado con queso fundido va bien a cualquier hora y puedes hacerte un sándwich para desayunar, para comer o para cenar. Cualquier tipo de queso vale y puedes tostar el pan en la tostadora o en una sartén. No te preocupes: en cuando ganes dinero, nunca tendrás que volver a comer uno de estos.

2. Sándwiches de atún

Quien dice sándwiches de queso, dice de atún. No nos referimos a los sofisticados bocadillos con atún fresco que sirven en bares o restaurante. Hablamos de los sándwiches de atún en conserva, una cosa bastante seca cuando se te acaba la mayonesa. Aunque están bien para cuando vas con prisas o tienes poco dinero, no los echarás de menos.

3. Pizza congelada

Este es uno de los manjares más conocidos del mundo. Es el plan b perfecto que guardas en el fondo del congelador y sacas cuando no tienes ganas de cocinar, pero es una trampa. Terminar la carrera no significa que vayas a dejar de comer pizza, sino que ya no tendrás excusa para comer pizza congelada.

4. Ensalada de todo lo que quede en el frigo

Normalmente asociamos la palabra «ensalada» con lechuguita y con llevar una dieta sana, pero en el mundo universitario significa que no tienes ganas de ir al supermercado, así que preparas una mezcla de todo lo que encuentras en la cocina. Esto es algo que seguramente evites hacer cuando acabes la universidad y no echarás de menos.

5. Arroz o pasta con atún

Aquí está tu mejor amigo gastronómico de la época universitaria. No sabemos si será un plato internacional, pero debería. No hay estudiante universitario que se precie que no tenga el mueble de la cocina repleto de pasta barata y latas de atún. Aunque te habrán salvado el mes más de una vez, seguro que no te apetecerá preparar este plato en el futuro.

6. Pasta con salchichas

Cuando no hay atún, buenas son las salchichas de Frankfurt. Cuando tienes veinte años parece que no están tan mal, aunque preferirías comer un buen filete, ¿a que sí?

7. Pasta con tomate

Prometemos que este será el último plato de pasta que mencionemos en el artículo. ¿Te acuerdas de aquellos días en que no tenías nada en el frigorífico y tenías la cuenta del banco pelada? Aquellos eran los días en que tirabas de pasta con tomate para comer. No te trae muy buenos recuerdos, ¿a que no? Apostamos lo que sea a que cruzas los dedos por no tener que comer esto nunca más, aunque lo prepare una simpática abuela italiana.

8. Tortilla francesa

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Este es el plato más complicado de preparar de nuestra lista. Necesitas un máster para hacer una decente. Y es hacer una buena tortilla francesa tiene su truco. Muchas veces acaba siendo un revuelto y otras queda demasiado seca. Hay que reconocer que es un plato perfecto cuando lo único que queda en el frigorífico son huevos, aunque, teniendo en cuenta el esfuerzo que conlleva, no creemos que hagas muchas tortillas en los próximos años.

9. Hamburguesas congeladas

Las hamburguesas están de muerte y punto, aunque algunas están mejor que otras. A mucha gente le gusta la comida rápida y siempre eligen hamburguesa, pero que no te engañen: las peores son las que comes en tu época universitaria. No nos referimos a las de McDonald’s o las de BurgerKing, sino a las esas congeladas de supermercado que vienen en paquetes de seis. No hay manera de preparar una hamburguesa jugosa con semejante trozo de carne acartonada.

 

Traducción de Irene Corchado


Gracias por leer el artículo. 

¿Cuál es tu plato estrella? Cuéntanoslo en los comentarios. Y recuerda: si necesitas alojamiento universitario en Europa, en Uniplaces podemos ayudarte.

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